27 de setiembre de 2007

Sophie Scholl: Los últimos días


Sophie Scholl: Die letzten tage

Dirección: Marc Rothemund.
País: Alemania.
Año: 2005.
Duración: 117 min.
Género: Drama.
Interpretación: Julia Jentsch (Sophie Scholl), Alexander Held (Robert Mohr), Fabian Hinrichs (Hans Scholl), Johanna Gastdorf (Else Gebel), André Hennicke (Dr. Roland Freisler), Florian Stetter (Christoph Probst), Johannes Suhm (Alexander Schmorell), Maximilian Brückner (Willi Graf), Jörg Hube (Robert Scholl), Petra Kelling (Magdalena).
Guión: Fred Breinersdorfer.
Producción: Christoph Müller, Sven Burgemeister, Fred Breinersdorfer y Marc Rothemund.
Música: Reinhold Heil y Jonny Klimek.
Fotografía: Martin Langer.
Montaje: Hans Funck.
Diseño de producción: Jana Karen-Brey.
Vestuario: Natascha Curtius-Noss.
Estreno en Alemania: 24 Febrero 2005.
Estreno en España: 24 Febrero 2006.

SINOPSIS
Munich, 1943. Durante la devastadora ocupación de Europa por Hitler, un grupo de jóvenes, en su mayoría universitarios, recurre a la resistencia pasiva como única solución para paralizar a los nazis y a su inhumana máquina bélica. Así nace La Rosa Blanca, un movimiento de resistencia cuyo propósito era la caída del Tercer Reich. Sophie Scholl (Julia Jentsch) es la única mujer del grupo, una joven ingenua que no tardará en convertirse en una antinazi convencida e intrépida. El 18 de febrero de 1943 detienen a Sophie y a su hermano mientras distribuyen panfletos en la universidad. Durante los días que siguen al arresto, el duro interrogatorio al que es sometida Sophie por parte de un oficial de la Gestapo, Robert Mohr (Alexander Held), no tarda en convertirse en un intenso duelo psicológico. La joven miente y desmiente, maniobra y le reta, parece rendirse antes de atacar de nuevo con renovadas fuerzas, y casi consigue derrotar a su oponente. Por fin, ante unas pruebas aplastantes, Sophie confiesa, aunque hace un último y desesperado intento para proteger a su hermano y a los otros miembros de La Rosa Blanca. Conmovido por la infrecuente valentía de Sophie, Robert Mohr le ofrece una escapatoria a cambio de traicionar sus ideales. Pero ella rechaza la oferta, su suerte está echada...
-Labutaca.com

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Teclado's review:

Sólo te digo unas cuantas recomendaciones: si tienes problemas de coherencia con tus propios ideales, si no te identificas con tu nacionalidad -peruano, atento!- o si en el peor de los casos no tienes ideales, te recomiendo esta película.

La película es "lenta", como dirían algunos... pero eso no constituye ningún defecto. A decir verdad, la primera parte te pone un poco tensa; es más, si tienes sensibilidad por los personajes, la tensión será una cosntante en tí durante toda la pela.

En fin, si hay tensión o no, eso no interesa con Sophie Scholl. Para sacarle el jugo a esta cinta, tienes que estar con el oido -mejor dicho, con los ojos en las letritas- bien abiertos: la "carnecita" está en el diálogo del interrogatorio a Sophie.

La pregunta del millón es... darías tu vida por intentar salvar tu patria, al verla zambullida en el error?


2 de setiembre de 2007

la gringolandización del mundo according to Vicente Verdú


Otro refrito del ciclo pasado. Sólo una curiosa advertencia que podría influir totalmente sobre el ensayo "El planeta americano" del español Vicente Verdú: lo escribió allá por el año 1996 o 97, no recuerdo (léase: antes del 11-S)
Vamos al Bembos todos-

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I. Datos generales de la obra
La obra es una ensayo –ganador del XXIV Premio Anagrama de Ensayo- acerca de la influencia de Estados Unidos sobre los demás países del mundo. El autor, Vicente Verdú, escribe este ensayo tras vivir en EEUU unos años. Verdú, conocido por ser observador, escribe y detalla lo que él ha vivido y observado, ordenándolo bajo distintos aspectos de la vida cotidiana. La obra describe por capítulos diversas costumbres características de la sociedad estadounidense, salpicado de vez en cuando de comparaciones con la sociedad europea, bien conocida por Verdú, quien es español.

El libro es interesante, pues –además de manifestar la hipótesis del autor- ayuda al lector a quitarse de encima estereotipos de la sociedad estadounidense, probablemente adquiridos de los medios de comunicación. Además, por momentos parece escrito desde Estados Unidos para el resto de personas: aparenta ser escrito para calzar en la mente del no-estadounidense.


II. Resumen general de la obra
La obra, aunque su finalidad es hacer ver la influencia indirecta que otros países reciben de EEUU, describe a lo largo de toda la obra la actitud americana ante ciertas circunstancias cotidianas: el dinero, la religión, la política, los extranjeros, los crímenes, el entretenimiento, los medios de comunicación, las extravagancias, la educación, la familia, la urbe, etc. En cada capítulo, el autor describe –en algunos puntos, las experiencias narradas son para dejar atónito al lector- alguna costumbre, en algunos casos compara con Europa, y luego hace ver al lector la presencia de lo descrito anteriormente –la costumbre americana- en otros países. En algunos casos, no llega a mencionar elementos estadounidenses en otros países: lo deja al lector cuando es ya bien evidente.

Lo que sí queda claro es el afán del autor por transmitirle al lector la clase de influencia que EEUU ejerce: no avasalla mediante armas – conquista con su propia cultura. Para Verdú, un McDonald’s es inminente presencia americana en otros países. Compara la hamburguesa con un diplomático: “actúa como signo de un sistema cultural y cada local opera como un centro de propaganda incomparablemente más eficaz que los institutos oficiales” . La influencia no es a la fuerza, es mimética.


III. Quién es el autor y qué persigue
Vicente Verdú es un periodista-escritor. Escribió esta obra tras su experiencia en tierras estadounidenses, teniendo de cerca las costumbres americanas que menciona en el libro. Español y gran observador, Verdú tiene la capacidad para poder hablar de estos temas, pues puede comparar la sociedad estadounidense con la europea, pues conoce ésta última, tanto por español como por periodista. Además de ser observador, es economista: puede entonces hablar de EEUU y su sociedad, pues por ambos flancos –social y económico- los conoce bien.

El autor, mediante el ensayo, pretende hacerle ver al lector la influencia fuerte –y a la vez distinta, comparada con otras grandes naciones que en algún momento ejercieron otra clase de influencia- que posee este diverso país ante las demás naciones del mundo. No alarma con carácter de urgencia –como fue el caso del libro antes leído, La rabia y el orgullo-, pero sí advierte que esa influencia implícita no le va bien a algunos países – incluso a algunos de los mismos habitantes de Estados Unidos.


IV. Capítulos que llamaron la atención
El capítulo El gusto por lo obsceno es el que más me ha llamado la atención. Me sorprende el gusto por lo desmesurado, grande; y sobre todo, me sorprende el por qué prefieren esos extremos y el por qué han llegado a esos gustos. No creo que desde la Independencia les haya gustado lo grande. Es que no es majestuosamente grande: es desmesuradamente grande, rayando en lo ordinario, grosero. Pero no todo se queda en tamaños. La mayoría de extravagancias o rarezas que se oyen en los medios de comunicación son en ese país. Sólo he ido a los Estados Unidos una vez en mi vida; todo lo demás que conozco es por los medios de comunicación. Aún así, yo sí sabía de los malls grandes, los carros grandes, comidas con all you can eat, pero nunca había generalizado todo para darme cuenta que a los estadounidenses les gusta todo lo masivamente grande.

Otro capítulo que me llamó la atención es El amor al miedo, pues tratan temas que ya conocía o sospechaba. Tiene un poco de relación con el capítulo El gusto por lo obsceno, pues también son temas llevados con un poco de exageración. Sorprende que a) se cuiden tanto de advertir y ser advertidos de productos cuyo consumo puede ser –lejanamente- nocivo para la salud; b) que los coman masivamente, aún así. Es bueno que los productos mencionen las reacciones contrarias que puedan tener. También es bueno tener nociones básicas de sanidad alimenticia, pero ya toca la exageración las extremas precauciones que se puedan tener: hacer miles de investigaciones para arrojar resultados relativos para luego llenar las etiquetas de riesgos remotos; organizar asociaciones para instruir de los peligros de los productos para el consumidor promedio, etc. Se sienten en peligro las 24 horas del día, y en algunos casos es como un círculo vicioso: investigan, advierten, comen, vuelven a investigar… y así sucesivamente.

23 de agosto de 2007

el terremoto y sus consecuencias



Unas breves palabras para decir que aquí tambien en Piura -al menos, entre la gente con la que me codeo- se pasaron -pasan- momentos de dolor; no tanto como los que viveron el terremoto, pero sí nos unimos a sus penas. Creo que todos estamos involucrados y todos tenemos por ahi alguna parentela chinchana -véase foto. cuantas veces he corrido de chiquita por entre esas puertas!-, de Pisco o de Ica.

En fin, ya estarán cansadísimos de oir cosas del terremoto todo el santo día... y si les parece indiferencia, discúlpen, que yo no estuve ahí.

Ya escribiré más,

maria josé

6 de agosto de 2007

otro descansito: recordar es volver a vivir...

Ok, voy a dejar de escuchar La Inolvidable y Felicidad, entonces.

aunquenidos al paso

Nada, es que aprovechando los días que me quedan de libertad, como las llaman algunos, he estado desempolvando páginas web asignadas a nombre mío. Encontre mi viejo flickr y no puedo dejar de recordar un viaje que hice a un pueblecito perdido en las afuerotas cuzqueñas (además de la mismísima cuidad de Cusco). Anyway, cáiganse y muéranse: el Perú es lo máximo a pesar de los pesares.

Esta foto la tomé camino a Rondocán, que es otra historia. Las llamas (es una llama, no?) posaban ante mi humilde cámara que funciona CON ROLLOS. Jo jo jo. Un saludo a las cusqueñas, por favor.

2 de agosto de 2007

otro teclazo: recicla ese supernintendo

No puedo dejar pasar esta oportunidad para enseñarles una pequeña maravilla de la electrónica casera que ha hecho este gringo aficionado. Convirtió un control de supernintendo en un mp3.

Manos a la obra: http://www.instructables.com/id/ED40P82F4GVCSNI/?ALLSTEPS

teclazos: alt + ctrl + supr 247365

Para decirlo de frente, me he quedado sorprendida de qué tan distinto se ve el diseño de este presente blog en distintas computadoras. Pero lo que más me intriga es porqué las computadoras me pueden llegar a cansar tanto.

Ya van 3 computadoras distinas en las que he abierto mi blog y publicado cosas en él. Las tres usan Windows y son ojicalámbricamente primitivas*.

Le he tomado foto al CPU de la de mi casa en Lima y no la he publicado porque parece de terror (además, la cámara del celu que he heredado da pena -y eso, que hace un año mi hermano y yo peleabamos por tenerlo- y la calidad de la foto no es buena). El CPU está completamente desarmado: aunque ya lo estaba antes de que me vaya a Piura (5 meses), ahora está peor. Tengo que hacer contacto con unos cablecitos adefesieros -uno verde y otro negro- para prender la compu. Al instante la máquina empieza a emitir unos sonidos más propios de un grupo electrico que al de una computadora. Luego, en pantalla negra y tras una corta espera, tengo que machucar F1. Despues, si Dios quiere, la pantalla que sale 'Microsoft Windows' no se colgará, de lo contrario, tendré que hacer contacto con otros cablecitos, blancos y negros. Acto seguido, tengo que esperar el countdown del aviso de que mi "ordenador está en peligro" pues parece que mi Windows "no es original" (levante su teclado quien NO compró su Windows en Polvos). Me ofrece arreglar el problema consiguiendo uno original, pero como yo sé que las ayudas de Windows son tan sencillas como un manojo de wáipes (wipes), hago caso omiso.

Tras todo esto, muy agradecida de que el procedimiento haya salido sin novedades, machuco en el ícono de mi sesión (hace ya tiempo que le quite el password para cortar el cuento; además, no tengo nada que esconder ni proteger) y ya está. Otro cuento es abrir el internet y esperar a que se 'acomode'; sin mirar a los cartelitos que me dicen que no tengo espacio en el disco o que mi equipo está en peligro por mi software bamba.

Para variar, no sé quién ha puesto un firewall o como se diga, que me impide ver fotos intercaladas (o sea, veo una sí, y la otra no).

Quien me conoce diría "¿por qué no usas tu laptop?". Y es que hay una mano negra que por no sé qué ventura le puso una especie de restricción al modem y no puedo desenchufar el internet de mi cavernícola compu para ponersela a mi laptop, pues me dice que "no se puede", que hay una restricción, no sé qué enredos. Nunca había tenido ese problema; en Piura me conecto feliz de la vida a todos los cables con los que me he cruzado, sin configurar absolutamente nada ni nadie. Pero aquí, aunque haya copiado los numeritos esos, no se puede.

Naturalmente, en las 3 compus primitivas, el blog se ve horrible, descuadrado, hasta con otros colores. en mi lap se ve maravilloso, claro.

Todos hemos experimentado durante nuestras cortas vidas, cómo las computadoras (nuevas o viejas, bambas, etc) se cuelgan. Eso sí, conozco gente que se compró su compu en EEUU y no le he escuchado que tenga problemas (salvo que el teclado es gringo, el Windows está en inglés, etc); pero es el hecho en sí que la estructura de Windows sea tan complicada y no te ayude. Levante el teclado quien nunca se haya sentido frustrado ante la poca o nula ayuda que le presta los menúes de ayuda de Windows. O la página web de Microsoft. Los archivos recuperados parece como si fuesen recuperados al azar. Medio año después, encuentras tu archivo recuperado. La lista puede seguir, y cada quien tiene su propia experiencia. Las impresoras son un caso aparte.

En resumen, por el bien de su hígado, hagan el switch. Se los digo por experiencia: mi macbook no me da problemas. el unico que me da es que es blanca y no sé con qué limpiarla, los parlantes suenan un poco bajo para mi gusto y aun no sé configurar mi aMule (version de eMule para Mac). Por todo lo demás, P A R E D E S U F R I R



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*ojicalámbrico: que causa calambres a los globos oculares.

23 de julio de 2007

harry potter and the deathly hallows


En Inglaterra y en EEUU acampaban días antes en las puertas de las librerías... en Singapur lloran... mi primo esperó hasta la medianoche en Buenos Aires para que le den la copia edición Bloomsbury cuando en verdad él quería la Scholastic -pero ya se hizo a la idea-... acá en Lima hicieron cola en SBS el viernes en la tarde... y el viernes en la tarde mi mamá sé encontró a una chica disfrazada de bruja en el stand de Crisol en la feria del libro. Entró, vió y compró: ninguna fila ni amanecida ni nada. Otras dos personas compraban también, tranquilazas. la brujita les dateó lo de SBS, y es que no sabían que Crisol -y supongo que Zeta- lo vendían también. Jo jo jo. Y yo que le mandé a mi mamá los mensajes subliminales el sábado, cuando el libro ya lo había comprado. Resultado, en la foto (ese es mi libro, porsiaca!).

10 de julio de 2007

el arte de evadir responsabilidades

Ahora que ya acabé finales, me estoy dedicando a hacer una serie de asuntos que desde parciales quiero hacer. Entre ellos, ponerme al día en mi reducida lista blogs amigos -a.k.a. "buenos & ajenos".

Un reciente post en Influir en el medio es la causa de este post nuevo. La autora habla del revés que le hacen los de RPP ante su fundamentadísima denuncia contra Galdós. El típico "si no te gusta no lo mires", "si te ofende, cambia pes oe", "los jóvenes se expresan así". La verdad es que Patty está llendo super a contrapelo, más que nada por el tema que ella misma menciona en su post: el relativismo. El famoso relativismo, presente en todititititiitos los lados que te puedas imaginar: no está sólo en las cátederas de grandes universidades ni nada de eso. El mototaxista puede ser relativista (sin tener la más mínima idea, por supuesto). Un montón de gente super capa (desde los últimos Papas hasta unos profesores españoles, hartos de su propio gobierno en arguments.blogspot.com) denuncia a morir el relativismo; y como al Perú todo llega con atraso: cuando en un lado sacan la pata, acá recién la metemos.

No soy ni antropóloga ni nada (AF recién lo llevo en agosto XD!), soy una simple cachimba que no está de acuerdo con el relativismo por el hecho grave que anula la verdad. Veo al relativismo como la peste de hoy - ya, díganme exagerada y todo lo que quieran, pero ya los quiero ver: anulen la sola verdad de sus vidas y nos vemos en Larco Herrera =). Haz de todo materia de opinión y acabarás metido en el cajón por opinión de tu familia.

Todos los obstáculos y supuestas argumentaciones que pone este señor Alvisuri evaden una gran responsabilidad que tiene RPP como medio de comunicación importantísimo en el Perú. Ni los gringos, oye. Galdós trasmite valores? Sólo el hecho que se levante como a las 5am. O sea que son poquísimos los menores de 14 que oyen a Galdós? y la movilidad y los buses del cole? Yo -como escribí a Pilsen hace unos meses- he ido en la movilidad con niñas de nido y de kinder y con este señor hablando lo que se le venga en gana. Y esto, el año pasado nomás. Desde el 2002, creo. Qué maravilloso es tener un micrófono al frente, caray.

Ya, la palabra "valores" en los medios es verdad que suena telasa, pero qué vamos a hacer pues, es algo necesario. No nos podemos conformar con una sociedad así - se supone que lo ideal y propio del ser humano es ir perfeccionándose, no estancarse en la miseria y estancar a otros. Cada vez veo más latente que el arreglo de nuestra sociedad es trabajo de hormiga y a largo plazo. Porque nuestra sociedad es un poco desarregladita; digo, hay peores, pero no es que nuestra sociedad sea como Machu Picchu, así una maravilla... no nos da una mezcolanza de pena, rabia, etc cuando nos cuentan de un taxista que cobró 300 dólares a una turista para llevarla del aeropuerto al hotel? ya pues. La sociedad no se va a arreglar de un porraso, con un presidente buenísimo, qué se yo. Ahí tiene que ver un montón la familia (otra palabra media tela), pero ya será otro día ese tema.

En fin, yo estoy dispuesta a erradicar el relativismo. Pero eso es dificilísimo: es quitarle la comodidad a gente con conciencia obstruida. Ahora que viajo a Lima, soy capaz de armar un marketing de guerrilla de la patada... bien planificado, claro.
Queda pendiente el disputatio en si los valores son opinables o no. Yo creo que sí, pero dejame buscar fuentes en qué apoyarme.

Da pena la ligereza con la que trata estas cosas, sr. Alvisuri. En serio.

19 de mayo de 2007

Oriana Fallaci y "La rabia y el orgullo" (2002)


Me duele tener que publicar sólo refritos -es decir, no he escrito nada especialmente para el blog- pero creo que amerita colgar este pequeño análisis que tuve que hacer para un curso en la universidad. Oriana Fallaci, periodista italiana fallecida a fines del 2006, conocida por su estilo tajante y sus entrevistas, era de las periodistas que no se callaban nada y buscaban la verdad. No sé si la llegó a encontrar, pero para cuando escribió el libro, le faltaba camino.

"La rabia y el orgullo" es un sermón -ella misma lo dice- que brotó de la pluma de la periodista a raíz de los atentados a las Torres Gemelas en setiembre del 2001. Hasta ese momento, ella había mantenido un voto de silencio. Autoexiliada en Nueva York, ella interrumpe este silencio, pero no es para jalarle las orejas sólo a los árabes: le jala las orejas a todos los europeos, a la par que cuenta anécdotas de su vida. No lo leas si estás en depresión, el libro es un poco amargo.

Dije que le aumentaría cosas; me pusieron como límite 3 caras a4 y yo pensé que las sobrepasaría, pero sí me alcanzo. Tengo el ojo más grande que la hoja =) Si puedo, comentaré algo más.


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El propósito de la autora al escribir La Rabia y el Orgullo
La autora escribe el libro buscando despertar las conciencias de los occidentales. Ve en el contexto del atentado a las Torres Gemelas el momento perfecto para advertir al mundo occidental de la amenaza que constituyen los islámicos. Interrumpe su silencio en defensa radical por la cultura occidental, puesta en peligro por los islámicos que quieren imponer la suya.
La autora se dirige a los occidentales. A los europeos, de manera general; a los italianos, con más énfasis. Por esta razón, el libro empieza hablando del mundo islámico y de los estadounidenses, y termina con la política actual italiana.

Los efectos de la obra en cada uno de ustedes
Leer este libro me ha abierto un poco más a lo que es problemática internacional. Antes de leerlo, miraba con malos ojos a Estados Unidos y no veía a los islámicos como una amenaza para nuestra cultura. Ahora que lo he leído, ya conozco los lados positivos de la sociedad estadounidense y conozco más de la cultura islámica.
En la idea de que Occidente esté amenazada ferozmente por el Islam, no la niego, pero tampoco estoy plenamente convencida; es decir, sé que existe pero no me tiene preocupada. Lo tengo en cuenta como una realidad que sucede, pero realidad ajena. Esto lo puedo atribuir a una ignorancia un poco grave en lo que concierne a guerras islámicas y mentalidad árabe: si hay avance árabe en Europa, es asolapado: uno lee noticias acerca de la guerra de Irak, pero de influencia e incursión islámicas en Europa, sólo algunas columnas de opinión en medios de comunicación internacionales.
Tendría que vivir esa incursión árabe masiva para verdaderamente estar preocupada. Por otro lado, además de discreto, el proceso de ‘islamización’ es mucho más lento por su propia naturaleza. La autora misma lo dice, afirmando que ella viene avisando esto desde hace –entonces- 20 años. Además, el Islam existe desde el siglo VII, y el Corán no ha cambiado en los siglos transcurridos. La misma palabra ‘islam’ significa sumisión.
En líneas generales, creo que si me informo más, a través de otras perspectivas, puedo convencerme más de la realidad actual europea, concretamente. No miro la situación con indiferencia: ahora muestro un poco más de interés por las noticias del mundo islámico.

¿Qué parte de la obra es la que más les ha impresionado? ¿Por qué?
Lo que más me ha sorprendido es la forma en que habla del mundo islámico en todos los relatos acerca de sus viajes, sus entrevistas a líderes árabes, etc. Muestra cómo es la vida en los países teocráticos, donde la religión y el gobierno tienen una unión fuertísima. Me ha impresionado la radicalidad de las leyes y costumbres, la nulidad supina de la expresión, el pésimo trato hacia la mujer; el extremismo islámico llevado a la ley, el afán de islamizar el mundo y de eliminar cualquier manifestación de cultura ‘preislámica’, ‘condenada por el Profeta’ (episodio de la destrucción de los Budas de Bamiyán), el no justificar los medios contal de islamizarlo todo.

¿Cuál es su opinión sobre lo que escribe Oriana?
Por un lado, aprecio lo escrito pues conozco el estilo de la autora y su política de no guardarse nada: decir lo que normalmente la prensa no dice; es decir, es franca, y en temas polémicos en los que nadie se atreve a dar un paso.
Acerca de lo escrito, hace buena alusión al título: sólo algunos episodios están libres de rabia. Ella misma afirma que escribió este sermón en unas semanas intensas en las que casi no comió ni durmió. Luego de un silencio de más de 10 años, la autora descargó en esas primeras notas desordenadas todo lo que llevaba dentro. Por eso, veo en la obra esos tintes rabiosos: además del estilo propio de la autora, se había aumentado todo lo que no ha dicho en esos lustros de silencio. Creo que, por estar cargado de rabia, por momentos la lectura se torna agresiva; llega un momento en que parece exagerado o fuerte lo que está diciendo. Como si llamase la atención al lector en cada párrafo. No deja pasar nada: el libro es una mezcla de relatos desordenados de aspectos de su vida, sus entrevistas y visitas a variados lugares, pequeños sermones a sus detractores, etc. Estos relatos de su vida personal dan fundamento a lo que dice –aunque, ciertamente, el texto trasluce su forma de ser y su modo de ver las cosas-.
Coincido con varias de las ideas que afirma; pero no comparto la visión que tiene de la Iglesia. Es el único tema en donde sus afirmaciones tienen un fundamento vago, fácil de tumbarse. Esto podría atribuirse a que, al ser la autora atea, no ve a la Iglesia con los ojos de la fe; sino, con ojos humanos. Es más, es primera vez que leo de alguien que, aunque critique a la Iglesia, reconozca abiertamente méritos en Ella. Méritos vistos con los ojos humanos, pero hoy por hoy es dificilísimo encontrar a un columnista que no le ponga tintes de desdén a los temas relacionados con la Iglesia y que admire abiertamente a un papa que los demás lo califican de cualquier otra manera.
Creo que el libro cumplirá su objetivo según la dispocisión del lector: yo no vivo en Europa ni soy estadounidense, pero me ha concientizado; a menor escala, pero lo ha hecho. El lector puede aceptar que la situación Islam – Mundo Occiedental es fuerte, pero si éste reúne las características de las ‘cigarras’ que la autora cita frecuentemente, veo difícil que asuma las afirmaciones secundarias que hace la autora; es más, este no asumir podría hacer tambalear la ya adquirida convicción de la gravedad del conflicto islámico.

¿Qué repercusiones pueden tener y en qué campos?
La mayoría de repercusiones podrían ser en el ámbito de la opinión pública. Eso era lo que Fallaci buscaba: concienciar al mundo occidental en varios temas.
En el ámbito del periodismo, la lectura de este libro podría dar luces nuevas a un periodista en lo que es la manera de enfrentar su profesión. Creo que el periodista reflexivo aprendería muchas cosas de este libro, desde la total entrega de la autora a los temas en los que se metía, como la entereza de sus convicciones. Ella creía algo, ese algo lo decía y hacía. No tenía dos personalidades ni mucho menos. Sí es verdad que las creencias que tuvo en los últimos años de su vida no eran las mismas con las que empezó su trayectoria, pero dentro de eso ‘períodos’, por así decirlo, mostró total convicción. Además, ella misma, en el Prólogo, cuenta costumbres suyas aleccionadoras para el periodista actual: no escribe de tirón, sin ver las repercusiones que pueda tener, no busca lucrar con sus escritos, ni menos mentir por dinero.
Algún comentario sobre la autora
Oriana Fallaci es una persona que a lo largo de su vida ha sufrido mucho. Autodefinida como vacunada contra las guerras, La rabia y el orgullo deja traslucir una infancia tormentosa, fuera de lo común: rodeada de guerras, con un político perseguido como padre, educada para soportar cualquier cosa. La trayectoria de su carrera y, por tanto, de su vida; todas las guerras en las que ha estado presente como corresponsal, la cantidad de entrevistas variadas –y todo lo que ha hecho por conseguirlas-, y la larga lista de detractores que tiene dejan en claro que no es una periodista cualquiera. Al leer este libro compruebo con sabor amargo que está escrito así porque la vida de Oriana ha sido como ha sido: el libro trasmite la forma de ser de la autora, y podría decir ahora que la conozco. Es de opiniones muy marcadas. No se guarda absolutamente nada y no conoce medias tintas. Hasta le he visto vetas de radicalidad: no soporta ver a los islámicos y eso le ha costado duras críticas. Algo admirable es cómo soportó todos esos años de silencio; la entereza de sus convicciones.

4 de mayo de 2007

no lloren

pronto, letras.

tengo que entregar un trabajillo acerca de Oriana Fallaci -
interesante libro (como para comentarlo bastante rato). Aprovecharé
la coyuntura para publicarlo... con notas añadidas (solo puedo
entregar 3 carillas - me han cortado las alas)

en fin, paciencia.